Facturación VeriFactu

La facturación electrónica verificable (VeriFactu) ya es obligatoria para clínicas y centros de estética en España: desde el 1 de enero de 2026 para empresas y desde el 1 de julio de 2026 para autónomos. Gulia la incluye de serie, sin necesidad de contratar ni aprender un programa de facturación aparte.
Cómo funciona
Cada factura que emites desde Gulia —a un paciente, a una campaña o a un tratamiento— se genera ya conforme a los requisitos de VeriFactu, integrada con la misma ficha de paciente y agenda que usa el resto de la clínica.
Por qué es una decisión de negocio, no solo técnica
Incumplir VeriFactu tiene consecuencias económicas directas para la clínica: el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria (Ley 11/2021 antifraude) prevé multas de hasta 50.000€ por ejercicio fiscal por usar software no conforme, con sanciones a los usuarios activas desde 2027. Elegir un software de gestión que ya lo cumple evita tener que migrar de proveedor de facturación bajo presión de plazo, cuando ya no quede margen de reacción.
Qué cambia frente a facturar con un programa aparte
Muchas clínicas todavía emiten sus facturas desde un programa de facturación distinto al que usan para gestionar la agenda y la ficha de paciente, duplicando el trabajo: primero se registra el tratamiento en un sistema, después se factura en otro. Con Gulia ese paso desaparece: la factura se genera desde el mismo lugar donde ya está registrado el tratamiento y el paciente, conforme a VeriFactu desde el primer día, sin exportar datos ni volver a introducirlos a mano en un programa distinto.
Ese ahorro de tiempo administrativo no es solo cómodo: reduce también el riesgo de errores al pasar información de un sistema a otro, algo especialmente delicado cuando lo que está en juego es el cumplimiento de una normativa fiscal con sanciones asociadas.
Qué exige VeriFactu, en resumen
VeriFactu exige que cada factura se genere de forma que no pueda alterarse ni eliminarse después sin dejar rastro, y que quede a disposición de la Agencia Tributaria de forma verificable. No es un requisito estético ni un simple cambio de formato: es un cambio en cómo debe comportarse el software de facturación de cualquier negocio, incluidas las clínicas de medicina estética que hasta ahora facturaban con programas genéricos no preparados para este nuevo marco.
Una migración menos, no una más
Para una clínica que ya está considerando cambiar de software de gestión, VeriFactu es una razón adicional para no seguir posponiendo la decisión: cuanto más tarde se haga la migración, menos margen queda para hacerla con calma antes de que las sanciones a los usuarios entren en vigor en 2027. Con Gulia, esa migración de facturación queda resuelta dentro de la misma migración de gestión, no como un proyecto aparte.
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Preguntas frecuentes
- ¿Desde cuándo es obligatorio VeriFactu?
- Desde el 1 de enero de 2026 para empresas y desde el 1 de julio de 2026 para autónomos. Las sanciones a quienes usen software no conforme entran en vigor en 2027.
- ¿Qué pasa si mi software de facturación no cumple?
- El artículo 201 bis de la Ley General Tributaria (introducido por la Ley 11/2021 antifraude) prevé multas de hasta 50.000€ por ejercicio fiscal por usar software de facturación no conforme.
- ¿Tengo que usar un programa de facturación aparte?
- No, la facturación VeriFactu está integrada en Gulia: cada factura que emites desde la gestión de tu clínica cumple con la normativa sin pasos extra.
- ¿Todos los planes incluyen VeriFactu?
- Sí, el cumplimiento con VeriFactu está incluido en los tres planes de Gulia: Starter, Pro y Enterprise.
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